
Los derechos humanos, en nuestro país, y sin duda, han adquirido un papel determinante dentro de nuestra sociedad pero aun queda mucho por hacer; ojo:
[…] si se mira con cierto detenimiento el entorno, resulta que por debajo del discurso de los derechos humanos subyacen realidades sumamente injustas como la sistemática violación a los derechos de los migrantes, la discriminación hacia los pueblos indígenas, la violencia contra las mujeres, la precarización del trabajo, la enorme desigualdad de oportunidades, el uso desproporcionado de la fuerza […] (Incalterra 34)
Para reducir la brecha de desigualdad, en cuanto a acceso y defensa de derechos, lo primero que necesitamos es saber qué son estos derechos y cómo defenderlos.