Ahora pensemos a partir de las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué se necesita para defender nuestros derechos?

  2. ¿Por qué, aunque sabemos que tenemos derecho a vivir una vida libre de violencia, no nos defendemos?

  3. ¿Por qué no denunciamos?

  4. ¿A qué crees que se deba?